joman777 escribió:
si también hay gente que va todo confiada a una operación y resulta que su anestesista les contagia la hepatitis por inyectarles
con la misma jeringuilla que se inyecta el por poner un ejemplo que los hay a patadas .En fin Gentuza hay en todos los lados y en todos los estratos sociales , la desesperación es muy mala y las estafas tienen multitud de caras .
Eso *nunca* te va a pasar con un médico de verdad. Pero ese ejemplo me viene como anillo al dedo para el mío: ¿No te fias de un anestesista que te pincha con una aguja esterilizada, en condiciones de higiene total, rodeado de médicos y dotado de un equipo más o menos decente, que si la lía en lo más mínimo pierde su empleo, su dinero en multas y tropemiles años de su vida en la cárcel; y te fiarías de un quiropráctico sin fiabilidad que ni siquiera ha estudiado medicina (o alguna de sus ramas) y que te mete en el cuerpo decenas de agujas enormes en el salón de su casa o en una "clínica" apañada, agujas que utiliza con todos sus clientes?
¿O es que prefieres utillizar remedios homeopáticos? Estos tienen la ventaja de ser totalmente inocuos, pero el planteamiento es como el del Windows Vista: para que el tratamiento no dé problemas, mejor no utilizar tratamiento.
También puedes hacer el doble combo: Ir al acupunturista a que te cure milagrosamente el cáncer (porque no te fías de la cirugía para extirpar los tumores) y luego tomar agua destilada, quiero decir, remedios homeopáticos naturales, para superar la septicemia que contrajiste por casualidad justo el mismo día de la sesión de acupuntura (¡qué coincidencia, vaya! ¿Será el Karma?).
Cuando estés a punto de morir de cáncer y septicemia, ya irás al médico, ya. Y si no mejoras, no será por no haber ido cuando te tocaba y haber ido demasiado tarde, será porque los médicos son unos incompetentes o los enfermeros tienen los chackras cargados de energía negativa o porque se te acabaron las polvos de alga de Las Marianas. Y si mejoras, será porque peregrinaste a Lourdes, porque tenías una estampita de San Eleuterio bajo la almohada o porque llevabas una pulsera de estroncio anodizado con micropartículas de radiación gamma, equilibradora del Chi o cargada con el hechizo Círculo de Curación Mayor nivel 4.