#1 Yo tengo una surrealista no, lo siguiente, y casualmente fue en verano. Nos contrataron la charanga para ir a tocar a un entierro. Normalmente esto se hace para no llevar una banda grande y pagar por menos músicos, tocando alguna marcha fúnebre tipo "La marcha fúnebre de Chopin, "La muerte no es el final". Pero cuando llegamos nos pidieron que tocáramos "SE LO MERECE, SE LO MERECE". ¡Al muerto! La gente bailando con el ataúd ritmo al cementerio. ¡El tío debía ser un hijoputa! Esto es increíble, pero lo que vivimos los músicos no lo vive nadie, y nadie se lo cree.
Venga, ¡anímense los demás a poner lo suyo, que esto está muy frío!
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Recuerdo algo curioso, no por estrambótico, sino por tradición del lugar. En un pueblo del pirineo aragonés, Campo, en las fiesta del 15 de agosto se toca una canción típica llamada "la chinchana". Semanas antes nos facilitaron la partitura, y nos pidieron tocarla como a mitad de la actuación. Pues bien, tal y como empezamos, se vació la plaza de gente (habría como unas 700 personas). Atónitos, dejamos de tocar, a lo que apareció el alcalde por una esquina de la plaza dando gritos "QUE HACEIS? NO PAREEEIS!!!!". Subió al escenario y nos explicó que esa tonadilla se llevaba tocando décadas, y la tradición dice que mientras sonaba, los jóvenes se iban retirando por los portales de las casas y de ahí nacían nuevos matrionios.
Así que estuvimos tocando los mismos 32 compases durante más de una hora, mientras que de vez en cuando, aparecía toda la gente del pueblo por una calle y se volvían a ir por la otra....
Lo más "divertido" era que mientras los vientos, teclas y guitarras se iban turnando para descansar de cuando en cuando, el bajista y yo nos mirábamos con resignación sin dejar de tocar...
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Cerramos posts y pasamos a montar el sorteo! Os tendremos informados. Mucha suerte!