Cinco modificaciones para sacarle el máximo partido a una caja de gama media
La caja de batería es uno de los elementos del kit que más se puede personalizar sin necesidad de cambiar de instrumento. Con unas pocas modificaciones bien elegidas se puede sacar un rendimiento muy superior al que ofrece de fábrica, y, en mi opinión, equipararse en buena medida a cajas de gama mucho más alta.
En este artículo voy a contar las modificaciones que he aplicado a mis cajas Yamaha Stage Custom, tanto la de acero (SSS1465, 14x6,5) como la de madera de abedul. Son las que tengo y con las que llevo tiempo trabajando, así que hablo de lo que he probado y comprobado.
La bordonera de origen cumple, pero el salto a una Puresound se nota desde el primer golpe. En la caja de acero de 14x6,5 he montado una S1430 de 30 hilos, que aporta cuerpo y sensibilidad y se equilibra muy bien con la profundidad del casco. En la de abedul, menos profunda, he optado por una P1424 de 24 hilos, que encaja mejor con ese formato.
Un detalle estético: yo paso de las cintas de plástico, blancas o transparentes, para sujetar la bordonera. Me parece mucho más elegante usar cordón, y si lo eliges a juego con el color de las arandelas, la caja entera gana en presentación.
Las arandelas Danmar de nylon, tipo sombrero, se colocan entre la cabeza del tornillo de afinación y el aro. Tienen dos funciones: frenan el tornillo para que no se afloje con la vibración, y lo mantienen centrado en su agujero, porque parte del tubo del tornillo queda alojado dentro de la arandela.
El resultado, en mi experiencia, es que la caja aguanta mucho mejor la afinación durante sesiones largas tocando fuerte. Después de una hora y pico a toda leche en carnavales, los tornillos no se han movido. Algunas cajas de gama alta incorporan sistemas equivalentes dentro de la propia bellota —Yamaha lo llama tune safe y es una pieza de goma rígida en el interior que frena el tornillo—, pero las arandelas Danmar funcionan como refuerzo externo y se pueden montar en cualquier caja, incluso si ya tiene un sistema interno.
Vienen en varios colores, así que se pueden combinar con el cordón de la bordonera o con el acabado de la caja.
Los tacos Lefima 127 son unos soportes que se enganchan al aro inferior de la caja. Su función es mantener la caja suspendida cuando la apoyas sobre cualquier superficie, de modo que ni el aro ni la bordonera tocan el suelo.
Esto cambia por completo la forma de manejar la caja fuera del soporte. Puedes dejarla en el suelo del escenario, sobre una mesa, en el local de ensayo o en el maletero del coche sin preocuparte de rayar el aro o aplastar la bordonera. Es de esas mejoras que, una vez la tienes, no entiendes cómo has vivido sin ella.
Importante: solo se pueden montar en aros triple flanged (los aros estampados convencionales). En aros die-cast (de fundición) no encajan, así que hay que verificarlo antes de comprarlos.
Muchas cajas de gama media vienen de fábrica con parches Remo de la serie UT (Universal Technology), que es la versión económica fabricada fuera de Estados Unidos. Cambiarlos por sus equivalentes Remo USA es, en mi experiencia, una mejora inmediata.
Mi opción es el Remo Ambassador rugoso de una capa, el clásico de toda la vida y para mí el mejor parche batidor para caja: ataque definido, brillo natural, buena respuesta dinámica. El Diplomat es una alternativa interesante: tiene el mismo grosor que el Ambassador, pero su textura más suave da un sonido más cálido, con más cuerpo en los medios-bajos y menos brillo. Además, mantiene su sonoridad más tiempo, porque al Ambassador se le va cayendo la pintura rugosa con el uso —esa pintura hace de apagador natural— y con el tiempo va abriéndose de tono. No es que uno sea mejor que el otro: depende del sonido que estés buscando.
Las juntas son piezas de plástico o goma que se colocan entre la bellota y el casco. Su función es aislar acústicamente la bellota del casco, evitando que el metal absorba directamente la vibración del casco.
En mi Stage Custom de acero, las bellotas pueden comprarse con junta, sin ella o por separado, así que se las añadí. La Stage Custom de madera ya las trae de fábrica.
Y aprovecho para dejar un consejo que va más allá de la mejora en sí: cuando compres una caja, comprueba antes la disponibilidad de repuestos. Bellotas, juntas, tornillos, sistema bordonero. Si los repuestos de tu caja están disponibles con un código estándar en cualquier tienda, te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza el día que se rompa una pieza. Si en cambio dependes de pedidos especiales al fabricante, la cosa se complica bastante. Es algo que casi nadie mira al comprar una caja y que, sin embargo, condiciona la vida útil real del instrumento. A mí, hace poco, se me rajó una bellota limpiando la caja —cosa que le puede pasar a cualquiera— y la sustituí con un recambio que me costó pocos euros y llegó en pocos días. Si los repuestos no están disponibles, ese mismo incidente se convierte en un problema de semanas o meses.
En resumen, estas son las modificaciones aplicadas a mi Yamaha Stage Custom de acero de 14x6,5:
- Bordonera Puresound S1430 de 30 hilos
- Arandelas Danmar de nylon en los diez tensores
- Tacos Lefima 127 en el aro inferior
- Parche Remo Ambassador USA
- Juntas de plástico en las bellotas
Para la Stage Custom de abedul el planteamiento es prácticamente el mismo, cambiando la bordonera por una P1424 de 24 hilos, más adecuada a una caja menos profunda.
El conjunto de mejoras supone una inversión modesta en accesorios frente al precio de la caja original. A cambio, en mi opinión, se obtiene una caja que se planta de tú a tú con modelos de gama claramente superior: hay que tener en cuenta que muchas de estas piezas —bellotas, sistemas de bordonera, aros— son las mismas que Yamaha monta en cajas signature de gama alta, así que el hardware de base ya es bueno. Lo que el modding hace es completar el conjunto con los detalles que faltan.
¿Suenan exactamente igual que una caja de gama alta? Eso es algo subjetivo y cada uno tendrá su criterio. Pero en mi experiencia, oyéndolas a pelo con la misma afinación y los mismos parches, la diferencia es mucho menor de lo que la diferencia de precio sugiere. Para ensayo, directo o incluso para grabar, mis cajas modificadas me dan el sonido que busco.
El modding de cajas, bien planteado, no es solo una forma de ahorrar dinero. Es también una manera de conocer a fondo tu instrumento, entender qué hace cada pieza y ajustarlo exactamente a lo que tú quieres oír. Una caja con la que has trabajado es una caja que conoces, y eso, al final, es lo que cuenta.