lingram
22/05/2007, 20:07
weno como ya me habreis conocido por el post de painlust no dire ni de q grupo soy ni nada jeje asi que simplemente dire q mi grupo se llama The Angel Of Eternal Damnation ( el angel de la eterna maldicion) VALEE SE QES LARGO EL NOMBRE PERO FUE EL PRIMERO Q SE ME OCURRIO.
weno aqui os dejo con un relato erotico q espero q no me lo quiten los moderadores pues es simplemente eso, un relato, para q todos lo disfruteis y opineis sobre ello.
Era noche de luna llena y yo, paseaba camino de un cementerio pero sabía que nunca iba a entrar a este. En el camino miles de parejas de abrazados me recordaban que esa noche estaba sola. Con lágrimas en mis ojos caminaba con la cabeza gacha mientras las lágrimas intentaban salir para pasear por mis mejillas.
Llegué al cementerio y en la puerta me quede no tuve valor para entrar, así que, me di la vuelta y decidí entrar al castillo que tanto me gustaba para conocer al dueño lo que pasa es que nunca me imagine que allí me encontraría al hombre de mis sueños. Pique a la puerta y me dijo con su dulce voz:
-Pasa no te voy a hacer daño. Tú ya me conoces desde que entre esa noche en tus sueños.
Levanté la mirada y era él, el único hombre que me había hecho suya, el hombre que, antes de conocerle, ya había aparecido cada noche en mis sueños. Entonces, me agarró por la cintura y me dijo:
-¿esta vez no te pudiste esperar?
Sonrojada, por alguna causa que desconozco, me acerqué y le besé repentinamente. Él me respondió al beso con un abrazo y, mientras me besaba, me derretía en sus labios como si yo fuese de chocolate. Me creaba sensaciones inexplicables por todo mi cuerpo pero esas sensaciones me gustaban.
Cerró la puerta que daba a la calle y me llevó a su habitación en sus fuertes brazos y me dijo:
-¿Ese vestido te lo has puesto para provocarme? Ya sabes que ese es el vestido que más me gusta y ya sabes lo que eso indica. ¿Te ayudo a quitártelo?
-Por supuesto.- le dije mientras tenia una sonrisita pillina en mi boca.- Me encanta como me ayudas a deshacerme del corsé.
En la habitación me empezó a besar lentamente mientras desabrochaba los cordones del corsé para, después, hacer desaparecer el vestido.
Cuando se deshizo del vestido me dejo con solo la lencería para recrearse mientras me dejaba quitarle la camiseta y el pantalón. Llegó la hora, me tumbó en su cama y se fue deshaciendo de mi ropa interior mientras que yo me deshacía de la suya. El había crecido, y yo por supuesto q también. Su cuerpo era tentador y, como las otras veces, me provocaba, era como si quisiese que le besara así que, le empecé a besar por la boca, el cuello, el pecho incluso mas abajo aún. Puso sus rodillas, una a cada lado de mi cintura y, con suavidad, fue entrando en mi creándome una sensación de placer que hizo que, como si de un acto reflejo se tratase, le clavé las uñas en su espalda pero eso a él le gustaba así que prosiguió con lo que estaba haciendo.
Encorvó su espalda y fue acelerando poco a poco creando una sensación de placer única en mi cuerpo. Notaba como iba entrando en mi cuerpo mientras me besaba el cuello (advierto: es mentira el tópico de que los hombres no pueden hacer varias cosas a la vez) haciéndome desear q ese instante no acabase nunca para vivirlo eternamente. Él sabia q me gustaba así q siguió un poco mas rápido acariciando mi piel. El calor iba aumentando en esa habitación y el frenesí creado por los dos fue aumentando como la temperatura. Agotados por el frenesí nos quedamos abrazados mientras nuestros cuerpos, aun desnudos, se acariciaban entre si mostrando aun curiosidad por la piel del otro. Por desgracia el amanecer estaba empezando a dar sus primeros rayos de sol y tuve que marchar para esperarle hasta una nueva noche.
:verdugo: :verdugo: lingram:verdugo: :verdugo: Pos ea quien quiera q lo lea y quien no ajo y agua ò_ó
weno aqui os dejo con un relato erotico q espero q no me lo quiten los moderadores pues es simplemente eso, un relato, para q todos lo disfruteis y opineis sobre ello.
Era noche de luna llena y yo, paseaba camino de un cementerio pero sabía que nunca iba a entrar a este. En el camino miles de parejas de abrazados me recordaban que esa noche estaba sola. Con lágrimas en mis ojos caminaba con la cabeza gacha mientras las lágrimas intentaban salir para pasear por mis mejillas.
Llegué al cementerio y en la puerta me quede no tuve valor para entrar, así que, me di la vuelta y decidí entrar al castillo que tanto me gustaba para conocer al dueño lo que pasa es que nunca me imagine que allí me encontraría al hombre de mis sueños. Pique a la puerta y me dijo con su dulce voz:
-Pasa no te voy a hacer daño. Tú ya me conoces desde que entre esa noche en tus sueños.
Levanté la mirada y era él, el único hombre que me había hecho suya, el hombre que, antes de conocerle, ya había aparecido cada noche en mis sueños. Entonces, me agarró por la cintura y me dijo:
-¿esta vez no te pudiste esperar?
Sonrojada, por alguna causa que desconozco, me acerqué y le besé repentinamente. Él me respondió al beso con un abrazo y, mientras me besaba, me derretía en sus labios como si yo fuese de chocolate. Me creaba sensaciones inexplicables por todo mi cuerpo pero esas sensaciones me gustaban.
Cerró la puerta que daba a la calle y me llevó a su habitación en sus fuertes brazos y me dijo:
-¿Ese vestido te lo has puesto para provocarme? Ya sabes que ese es el vestido que más me gusta y ya sabes lo que eso indica. ¿Te ayudo a quitártelo?
-Por supuesto.- le dije mientras tenia una sonrisita pillina en mi boca.- Me encanta como me ayudas a deshacerme del corsé.
En la habitación me empezó a besar lentamente mientras desabrochaba los cordones del corsé para, después, hacer desaparecer el vestido.
Cuando se deshizo del vestido me dejo con solo la lencería para recrearse mientras me dejaba quitarle la camiseta y el pantalón. Llegó la hora, me tumbó en su cama y se fue deshaciendo de mi ropa interior mientras que yo me deshacía de la suya. El había crecido, y yo por supuesto q también. Su cuerpo era tentador y, como las otras veces, me provocaba, era como si quisiese que le besara así que, le empecé a besar por la boca, el cuello, el pecho incluso mas abajo aún. Puso sus rodillas, una a cada lado de mi cintura y, con suavidad, fue entrando en mi creándome una sensación de placer que hizo que, como si de un acto reflejo se tratase, le clavé las uñas en su espalda pero eso a él le gustaba así que prosiguió con lo que estaba haciendo.
Encorvó su espalda y fue acelerando poco a poco creando una sensación de placer única en mi cuerpo. Notaba como iba entrando en mi cuerpo mientras me besaba el cuello (advierto: es mentira el tópico de que los hombres no pueden hacer varias cosas a la vez) haciéndome desear q ese instante no acabase nunca para vivirlo eternamente. Él sabia q me gustaba así q siguió un poco mas rápido acariciando mi piel. El calor iba aumentando en esa habitación y el frenesí creado por los dos fue aumentando como la temperatura. Agotados por el frenesí nos quedamos abrazados mientras nuestros cuerpos, aun desnudos, se acariciaban entre si mostrando aun curiosidad por la piel del otro. Por desgracia el amanecer estaba empezando a dar sus primeros rayos de sol y tuve que marchar para esperarle hasta una nueva noche.
:verdugo: :verdugo: lingram:verdugo: :verdugo: Pos ea quien quiera q lo lea y quien no ajo y agua ò_ó